El nuevo modelo de BlueAdapt garantiza mayor seguridad en las aguas costeras

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Un nuevo estudio liderado por Hao Wang, investigador de BlueAdapt (Deltares, Países Bajos), demuestra que tener en cuenta la exposición a la luz solar y las interacciones con los sedimentos mejora de forma significativa las predicciones de contaminación perjudicial en aguas costeras, ofreciendo un nuevo y potente modelo para proteger mejor a los bañistas.

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Luz y sedimentos

En esta nueva investigación, Hao Wang y sus colegas desarrollaron un modelo de nueva generación, de carácter genérico, que simula de manera más realista lo que ocurre con microbios como la E. coli una vez que entran en ríos, lagos y aguas costeras. A diferencia de los enfoques convencionales, el modelo considera dos procesos clave que determinan cuánto dura la contaminación en el agua: la rapidez con la que las bacterias mueren cuando están expuestas a la luz solar y cómo se adhieren o se desprenden de los sedimentos del fondo.

La calidad de las aguas costeras normalmente se evalúa mediante bacterias indicadoras fecales (FIB, en sus siglas en inglés), como la E. coli, que señalan la contaminación procedente de fuentes como las plantas de tratamiento de aguas residuales, los desbordamientos del alcantarillado y la escorrentía agrícola. En el marco de la EU Bathing Water Directive (Directiva Europea sobre Aguas de Baño), el seguimiento se realiza normalmente cada dos semanas. Aunque es esencial, este muestreo puede pasar por alto picos de contaminación de corta duración, y los análisis de laboratorio introducen retrasos que limitan la capacidad de alerta temprana para la población.

Los modelos informáticos ayudan a cubrir este vacío, y los modelos existentes ya han aportado información valiosa mediante representaciones simplificadas del comportamiento de las bacterias. El nuevo modelo amplía estos avances al tener en cuenta la exposición a la luz solar y los procesos de adhesión y desprendimiento de partículas en el agua.

El estudio destaca tres conclusiones clave:

  1. La luz solar importa: la radiación UV reduce la E. coli en aguas claras, pero es mucho menos eficaz en aguas más oscuras y ricas en materia orgánica.
  2. El tipo de sedimento importa: que las bacterias se adhieran o se desprendan de los sedimentos depende de su composición (por ejemplo, arcilla frente a arena), lo que influye en cuánto tiempo persiste la contaminación en el agua.
  3. La ciencia mejora la precisión: la inclusión de estos procesos da lugar a predicciones mucho más precisas que las obtenidas con los modelos existentes.

Hao Wang señaló:
La calidad del agua puede cambiar muy rápidamente tras lluvias intensas, desbordamientos del alcantarillado o una fuerte radiación solar, y los riesgos pueden ser difíciles de evaluar utilizando únicamente muestreos de agua. Nuestro nuevo modelo mejora significativamente la precisión al simular el comportamiento de los microbios como la E. coli una vez que entran en el agua, en particular cómo la luz solar y los sedimentos influyen en la duración de la contaminación. Esto hace que las predicciones sean más confiables y ayuda a responder preguntas como «¿es seguro ir a nadar hoy o mañana?» o «¿cómo se propagará la contaminación después de una tormenta?»”.

Aunque se ha desarrollado utilizando E. coli, el modelo puede adaptarse a otras bacterias fecales e incluso a virus, y combinarse con modelos hidrológicos y climáticos. Esto lo convierte en una herramienta poderosa para fortalecer la resiliencia costera al anticipar los riesgos de contaminación, emitir alertas oportunas y evaluar los impactos climáticos a largo plazo.

Referencia completa (información en inglés).

Hao Wang, Anouk Blauw, Jos van Gils, Eline Boelee, Émile Sylvestre, Gertjan Medema. Development and evaluation of a physico-biochemical model for Escherichiacoli in bathing waters. Water Research, 2026. https://doi.org/10.1016/j.watres.2025.125199

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